Ocupación hotelera en la conurbación La Serena – Coquimbo supera el 70%

La conurbación La Serena–Coquimbo registró durante enero una ocupación hotelera de 73,4%, superando ampliamente la media nacional de 62,3%, según cifras del Servicio Nacional de Turismo, SERNATUR.
Las proyecciones indican que el indicador seguirá creciendo durante febrero, impulsado principalmente por la llegada de visitantes nacionales.
De acuerdo con el organismo, el destino La Serena–Coquimbo se ubicó entre los tres más demandados del norte del país. En tanto, el valle de Elqui alcanzó un 61,8% de ocupación en enero, mientras que el sector litoral, que incluye Los Vilos, Pichidangui y Quilimarí también mostró un comportamiento positivo.
La directora regional de SERNATUR, Angélica Funes, explicó que febrero corresponde a las semanas más intensas para la actividad turística.
“Entre el 9 y el 22 de febrero se concentran los días más fuertes para el sector hotelero, especialmente en el borde costero y balnearios. Actualmente La Serena y Coquimbo registran cerca de un 80% de reservas, mientras el valle de Elqui alcanza un 68%, cifras que esperamos sigan aumentando”, señaló.
Desde el gobierno destacaron el impacto del turismo en la economía regional.
El delegado presidencial (s), Eduardo Alcayaga, indicó que la estrategia apunta a consolidar el posicionamiento del destino.
“El turismo es un motor clave para el empleo y el desarrollo local. Nuestro trabajo busca fortalecer la Región de Coquimbo como un destino seguro, familiar y diverso, con alternativas que van desde playas y balnearios hasta valles, astroturismo y experiencias de intereses especiales”, afirmó.
En esa línea, agregó que se está desarrollando una campaña de promoción nacional — especialmente en la Región Metropolitana y en los aeropuertos — bajo el lema “Región de Coquimbo, lo que buscas lo encuentras”, orientada a atraer visitantes y apoyar a las familias vinculadas a la actividad.
Uno de los factores que ha favorecido la preferencia del destino es su oferta culinaria, cada vez más valorada por turistas que hoy poseen mayor experiencia de viaje y expectativas más altas.
En la conurbación, la cocina local se basa principalmente en pescados y mariscos frescos, con preparaciones tradicionales como ceviches y empanadas de mariscos. A ello se suma la tradición pisquera y la producción agrícola del valle, que aporta frutas y verduras frescas durante gran parte del año.
Restaurantes, caletas y mercados por su parte, ofrecen preparaciones que combinan identidad local e innovación, transformando la alimentación en parte importante de la experiencia turística. Para los especialistas del sector, la gastronomía no solo satisface al visitante, sino que transmite historia, cultura y territorio.
Madero.cl
