Estados Unidos suma graves acusaciones contra Nicolás Maduro y su esposa por presuntas torturas

La Justicia de Estados Unidos presentó este jueves 8 de octubre nuevos cargos contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, acusándolos de conspiración para cometer torturas contra opositores políticos, militares y ciudadanos estadounidenses.
La nueva imputación fue incorporada al proceso que ambos enfrentan ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, donde permanecen acusados por delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas.
Según el escrito presentado por la Fiscalía, Maduro y Flores habrían participado en una estrategia de represión destinada a mantener el control político en Venezuela, mediante detenciones arbitrarias y actos de violencia contra personas consideradas opositoras.
La acusación describe presuntas prácticas de tortura que incluyen descargas eléctricas, agresiones físicas, presiones psicológicas y amenazas contra familiares de los detenidos.
Entre los antecedentes incorporados figuran los casos de tres ciudadanos estadounidenses que habrían sufrido abusos mientras permanecían bajo custodia de las autoridades venezolanas.
Uno de los episodios corresponde a una persona identificada en el expediente como «víctima 7», quien habría sido torturada después de ser acusada de participar en una supuesta conspiración para asesinar a Maduro.
Los hechos investigados incluyen situaciones ocurridas desde 2022 y forman parte de los antecedentes reunidos por los fiscales estadounidenses para ampliar las responsabilidades penales atribuidas a la pareja.
La nueva acusación también incorpora a Cilia Flores en el delito de conspiración para cometer narcoterrorismo, imputación que anteriormente recaía sobre Maduro. La Fiscalía sostiene que ambos habrían participado en acuerdos destinados a distribuir cocaína y proporcionar recursos a organizaciones terroristas.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde permanecen privados de libertad.
En paralelo, la defensa de Flores solicitó que se le permita cumplir arresto domiciliario debido a problemas de salud cardíaca que, según sus abogados, se habrían agravado durante su permanencia en prisión.
El juez federal Alvin Hellerstein convocó una audiencia para examinar esta petición, mientras la Fiscalía se opone a su liberación por considerar que existe riesgo de fuga.
Maduro y Flores se han declarado inocentes de las acusaciones que enfrentan. El juicio está programado para el 1 de junio de 2027.


