FMI recorta a 0,6% la proyección de crecimiento para Chile

El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su estimación de crecimiento para la economía chilena en 2026 a un 0,6%, frente al 2,4% previsto en abril. La actualización también anticipa un aumento del desempleo durante este año y el próximo.
El informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado este martes, sitúa a Chile con la segunda menor expansión proyectada de Sudamérica, únicamente por encima de Bolivia, cuya economía se contraería un 3%.
Entre las previsiones regionales, Perú alcanzaría un crecimiento de 3%; Brasil y Colombia, de 2,2%; Argentina, de 2,1%; y Uruguay, de 1,3%. Para América Latina y el Caribe, el organismo estima una expansión promedio de 2,3%.
La nueva proyección para Chile se encuentra dentro del rango de 0,25% a 0,75% establecido por el Banco Central en su Informe de Política Monetaria de septiembre. Por su parte, el Ministerio de Hacienda prevé un crecimiento de 0,7% en su último Informe de Finanzas Públicas.
El ajuste ocurre en un contexto de debilidad de la actividad. El Imacec de agosto registró una caída interanual de 1%, marcada principalmente por un retroceso de 17,4% en la producción minera.
En el mercado laboral, el FMI proyecta que la desocupación aumentará desde el 8,5% registrado en 2025 a un 9,5% en 2026. Esta última cifra supera el 8,1% que el organismo estimaba en abril. Para 2027, anticipa una tasa de 9,6%.
Pese a ese escenario laboral, el Fondo mantuvo su previsión de crecimiento para Chile en 2027 en un 2,6%, ligeramente superior al 2,5% esperado para América Latina y el Caribe.
Respecto de los precios, estima una inflación promedio de 3,7% este año y de 3,5% el próximo, ambas por encima de la meta de 3% del Banco Central.
A escala mundial, el FMI proyecta una expansión de 3,1% en 2026 y de 3,4% en 2027. El escenario considera un precio promedio del petróleo de 95,74 dólares por barril este año, frente a los 67,74 dólares de 2025.
El organismo advirtió que el impacto del encarecimiento energético en América Latina dependerá de la condición de cada país como exportador de materias primas o importador de energía, además de la credibilidad de sus políticas monetarias. También señaló que el auge tecnológico mundial ofrece un alivio limitado para la mayoría de las economías latinoamericanas.



