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Ola polar en Junín de los Andes deja ver truchas congeladas en los ríos


La imagen fue captada por Claudio Abraham y rápidamente comenzó a circular entre los habitantes de la zona, asombrados por el estado del río. Incluso un guía de pesca, habituado a recorrer esos rincones en toda época del año, aseguró que jamás había visto algo así: peces desplazándose tranquilamente debajo de una capa de hielo.

El río Curruhué en Junín de los Andes es un paraíso para los pescadores deportivos. Quedó literalmente congelado por la intensa ola polar que vive la Patagonia desde hace varios días. Según los registros meteorológicos, Junín de los Andes fue una de las localidades más frías de la jornada.

Bajo una gruesa capa de hielo, el río Curruhué reveló una escena inusual: truchas vivas deslizándose en silencio

El Curruhué nace en el lago del mismo nombre, dentro del Parque Nacional Lanín, y desemboca en el río Chimehuín. A pesar de su breve recorrido, es un destino muy valorado para la pesca deportiva por sus aguas limpias, fondo pedregoso y corrientes constantes. Alberga principalmente truchas arcoíris, marrón y fontinalis, sometidas a regulación de pesca con devolución obligatoria y anzuelo sin rebaba.

Ayer, lunes 30 de junio, una ola polar azotó Junín de los Andes, con temperaturas promedio entre -10 °C y 1 °C, vientos suaves del Este y sensaciones térmicas extremas. Este enfriamiento fue suficiente para congelar el río.

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