Bolsonaro queda con arresto domiciliario en Brasil tras desafiar orden judicial

Moraes explicó que Bolsonaro utilizó las redes sociales de familiares y aliados para emitir mensajes en contra del Poder Judicial, lo que incumple expresamente la orden que le prohibía cualquier manifestación pública directa o indirecta. Además del arresto domiciliario, se le restringió el uso de celulares, las visitas —salvo abogados o personas autorizadas— y la comunicación con su hijo Eduardo Bolsonaro, quien vive en EE.UU. y ha buscado apoyo internacional para interferir en el proceso judicial.
El caso ha escalado a nivel internacional luego de que Estados Unidos sancionara al juez Moraes bajo la Ley Global Magnitsky, acusándolo de violaciones a los derechos humanos. El expresidente estadounidense Donald Trump incluso utilizó el juicio contra Bolsonaro para justificar la imposición de aranceles del 50% a productos brasileños. Washington considera que las medidas judiciales en Brasil son un intento de silenciar a la oposición.
El domingo, Bolsonaro se comunicó por teléfono con manifestantes que salieron en su defensa en distintas ciudades del país. Su hijo Flávio, senador, lo puso brevemente en altavoz en Río de Janeiro, mientras que el diputado Nikolas Ferreira hizo lo mismo en São Paulo. Poco después, se borraron videos donde el exmandatario aparecía hablando con sus seguidores, lo que terminó de confirmar las sospechas del Supremo sobre su desobediencia a las medidas cautelares.
Bolsonaro se convierte así en el cuarto expresidente brasileño arrestado desde el retorno de la democracia en 1985. La lista incluye a Lula da Silva, Michel Temer y Fernando Collor de Mello. Tras conocerse la orden de arresto domiciliario, Eduardo Bolsonaro denunció “la muerte de la democracia” en Brasil, y aseguró que la decisión se dictó “sin crimen, sin pruebas, sin juicio”.


