El misterio del «Niño Bestia» que tiene aterrorizado al pueblo de Saladillo en Argentina
Hace solo unas horas, un equipo de Crónica Web se trasladó hasta la tranquila localidad de Saladillo, en la provincia de Buenos Aires, para investigar los extraños sucesos que han desconcertado a sus habitantes. La pregunta es clara: ¿Qué es lo que acecha realmente este lugar? ¿Es un simple juego de un bromista, un ser verdaderamente extraño, o simplemente una paranoia colectiva que se ha desbordado? En las siguientes líneas, relatamos lo que descubrimos en nuestra investigación.
Saladillo, una ciudad como tantas otras en el interior, solía ser conocida por su calma. Sin embargo, en los últimos días, una extraña criatura ha sembrado el miedo entre los vecinos. Todo comenzó cerca de la Escuela de Educación Media Nº2 «Manuel Pardal», también conocida por su antiguo nombre, Colegio Nacional. Allí, se dice que una figura parecida a un niño de unos siete años, apodada por los lugareños como “El Niño Bestia”, apareció corriendo en cuatro patas, persiguiendo a transeúntes y camionetas. Lo inquietante no es solo su aspecto, sino su comportamiento y rapidez, que se alejan de cualquier explicación lógica. ¿Qué es lo que realmente ocurrió esa noche?
La ubicación de los sucesos es crucial. Todo ocurrió cerca de la intersección de la Avenida San Martín y la Avenida Pereyra, a tan solo cuatro cuadras de la plaza principal de la ciudad. La primera pista la encontramos en una de las testigos del evento: una joven que trabajaba hasta tarde en la tradicional heladería Gelatti. Después de la aparición de la criatura, esta chica, llamada Luz, renunció al día siguiente. ¿Es posible que una sola experiencia tan impactante haya causado tal trauma? ¿Acaso su temor de encontrarse nuevamente con el «Niño Bestia» la llevó a abandonar su trabajo? O, quizás, el miedo de ser testigo de algo mucho más oscuro.
Nos dirigimos a investigar más. En una de nuestras primeras paradas, conversamos con los oficiales de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Saladillo, sobre la Avenida Rivadavia. Uno de los oficiales de servicio, con el que ya habíamos hablado por teléfono, confirmó un dato crucial: sí, había una persona en la zona con trastornos mentales, pero esa noche, según los familiares, estaba durmiendo en su cama. Esto descartaba cualquier vinculación con los extraños sucesos. Entonces, ¿por qué este ser aparece exactamente en ese mismo lugar?
La investigación no se detuvo ahí. En la esquina del colegio, nos encontramos con el bar «La 16», un lugar que permanece abierto hasta altas horas de la noche. Las jóvenes camareras que atendían esa noche nos aseguraron que, lejos de ser un simple vecino, lo que vieron correr en cuatro patas a gran velocidad no se parecía en absoluto a la persona mencionada. Sin embargo, lo más perturbador fue que confirmaron que la secuencia de eventos realmente ocurrió. ¿Qué significa esto? ¿Acaso todos los testigos coinciden en algo que desafía la lógica y la razón?




