Humedales bajo amenaza en el norte: advierten riesgo por sequía e inmobiliarias en la región de Coquimbo

Los humedales del norte de Chile cumplen un rol clave en la biodiversidad y la protección de las ciudades costeras, pero hoy enfrentan amenazas crecientes por la sequía, la expansión inmobiliaria y la falta de conciencia ambiental, según advirtió el consejero regional de Coquimbo y ambientalista Pedro Valencia.
Desde su región, Valencia ha impulsado durante años un trabajo de educación ambiental a través de caminatas guiadas y registro fotográfico de la biodiversidad, con el objetivo de acercar a la comunidad a estos ecosistemas.
“Un humedal es mucho más que un lugar con agua. Es un espacio donde hay vida, biodiversidad y equilibrio natural”, explicó, detallando que pueden ser permanentes o temporales, como las lagunas que aparecen tras las lluvias en sectores como Huetelauquén.
Biodiversidad y rol protector frente a desastres
En la desembocadura del río Elqui, uno de los humedales más relevantes de la zona, se han registrado 168 especies de aves, lo que da cuenta de su riqueza ecológica y su valor como punto de descanso para aves migratorias.
Además de su biodiversidad, estos ecosistemas cumplen funciones críticas: actúan como filtros naturales de agua, amortiguan crecidas y pueden incluso mitigar el impacto de eventos extremos como tsunamis.
“En el terremoto de 2015, el humedal del río Elqui ayudó a frenar el avance del agua hacia la ciudad de La Serena”, explicó Valencia, señalando que lo mismo ocurrió en el sector del Culebrón, en Coquimbo.
Urbanización y pérdida de ecosistemas
Uno de los principales riesgos que enfrentan los humedales es la presión inmobiliaria. En sectores como La Herradura, estos espacios han sido intervenidos o directamente rellenados, reduciendo su extensión original.
“Se ha construido sobre humedales, y la naturaleza siempre intenta recuperar su espacio. Por eso aparecen inundaciones o problemas de humedad en esos lugares”, advirtió.
El crecimiento urbano ha transformado zonas que antes eran vegas o pantanos en áreas urbanizadas, como ocurre en gran parte de la bahía de Coquimbo, donde históricamente existía un sistema de humedales continuo.
Sequía y falta de agua para la naturaleza
A la presión inmobiliaria se suma la crisis hídrica. La priorización del agua para consumo humano, industria y minería ha dejado a los humedales sin el recurso necesario para mantenerse.
“No estamos considerando el agua para la naturaleza. Y si la naturaleza se muere, nosotros también”, enfatizó el consejero.
Importancia estratégica para aves migratorias
Los humedales del norte también cumplen un rol estratégico en las rutas migratorias del Pacífico. Espacios como Carrizal Bajo, en la región de Atacama, funcionan como puntos clave de descanso y alimentación para aves que recorren miles de kilómetros.
“Desde el río Loa hacia el sur, ese humedal es uno de los primeros puntos donde las aves pueden detenerse. Es como una estación de servicio en su ruta”, explicó.
Protección y educación: claves para el futuro
Valencia destacó avances en algunos territorios, como el humedal de la desembocadura de la Quebrada de Los Choros, que hoy cuenta con instrumentos de protección en planificación territorial.
Sin embargo, advirtió que estos casos aún son excepcionales y que se requiere una política más amplia de resguardo ambiental.
En paralelo, su trabajo se ha centrado en la educación comunitaria, promoviendo el conocimiento de especies locales, incluidas aves endémicas que solo habitan en Chile. “Si las personas no conocen estos lugares, no los van a cuidar”, sostuvo.
Madero.cl
