Joven de Monte Patria fue intervenido con cirugía robótica

Desde sus primeros años de vida, Martín ha enfrentado una compleja enfermedad renal llamada estenosis pieloureteral, una estrechez anormal en la zona donde la pelvis renal -la parte del riñón que recolecta la orina- se une con el uréter. Recientemente y con tan solo 15 años, se convirtió en el primer paciente pediátrico del norte de Chile en ser operado mediante una técnica mínimamente invasiva a través de una plataforma robótica en el Hospital de La Serena. La enfermedad ha acompañado al joven oriundo de Monte Patria durante gran parte de su infancia y adolescencia, en una historia marcada por múltiples consultas y exámenes. Esa larga travesía está cerca de concluir con su proceso post operatorio, gracias al avance médico y tecnológico, pero también a la decisión valiente y a la confianza de su madre, quien, en medio de la incertidumbre optó por un camino innovador: una cirugía robótica a cargo de un equipo médico que entonces le era desconocido, pero que hoy valora profundamente con admiración y gratitud.
Desde que Martín presentó una crisis aguda producto de su enfermedad, su familia inició un proceso de espera para una cirugía que inicialmente se contemplaba realizar en el Hospital Provincial de Ovalle, centro donde había sido atendido desde que fue descubierta su patología. Si bien su caso fue clasificado con prioridad máxima, surgió una alternativa inesperada: trasladar la intervención al Hospital de La Serena, donde recientemente se había incorporado una plataforma quirúrgica robótica de última generación, en fase de prueba, que ofrecía la posibilidad de abordar el caso con un estándar tecnológico avanzado, poco habitual en la región.
La madre de Martín recuerda con claridad el momento en que recibió la propuesta. “Tenía miedo, porque significaba dejar en otras manos el tratamiento de mi hijo, pero cuando nos reunimos con el doctor Álvaro Vera, todo cambió. Él conocía el caso al detalle, desde sus antecedentes clínicos hasta los últimos exámenes. Nos explicó con profundidad qué era una cirugía robótica, cómo funcionaba, qué rol cumplía él como cirujano y cómo eso beneficiaría a Martín. A partir de ahí, decidimos confiar”, relata. La decisión marcó un punto de inflexión tanto para la familia como para el sistema de salud regional.
La cirugía realizada fue una pieloplastía, procedimiento quirúrgico que busca corregir una obstrucción en la unión entre la pelvis renal y el uréter. Esta estrechez impide el paso normal de la orina desde el riñón hacia la vejiga, lo que genera presión interna, infecciones y, eventualmente, daño progresivo del riñón. En un abordaje tradicional abierto, esta intervención hubiese implicado una incisión amplia, mayor dolor postoperatorio y una recuperación prolongada. En su variante laparoscópica, aunque menos invasiva, el procedimiento demanda una destreza técnica significativa.

