MINERÍA & ECONOMÍA

Blindaje contra la escasez hídrica: El rol fundamental de la desalinización y el reuso del agua para la operatividad de la gran minería

Para que el agua de mar desalada o el agua servida reciclada alcancen los procesos productivos, debe ser soportada por una infraestructura eléctrica robusta, compuesta por subestaciones eléctricas y líneas de transmisión que energizan los sistemas de generación e impulsión del agua. En este punto, la ingeniería del mantenimiento y la planificación estratégica desde el diseño de la planta resulta fundamental, ya que permiten integrar tecnología de mantenimiento predictivo que garantiza la disponibilidad de los activos críticos, como por ejemplo las subestaciones.

Para aquello, voces expertas promueven la implementación del Mantenimiento Basado en Condición (CBM), una metodología avanzada que utiliza sensores, monitoreo en tiempo real y análisis de datos para evaluar el estado físico de los activos. Gracias al CBM, las intervenciones se realizan únicamente cuando las condiciones reales de cada equipo lo requieren, optimizando recursos y elevando la confiabilidad operativa. Este enfoque permite detectar potenciales anomalías antes de que se conviertan en fallas, extendiendo la vida útil de la infraestructura y minimizando paradas no programadas. Al combinar CBM con mantenimiento predictivo y correctivo, se fortalece la resiliencia hídrica y se asegura la continuidad de la operación minera, especialmente en escenarios de alta demanda y estrés.

Esta interdependencia sitúa al mantenimiento eléctrico en el corazón de la estabilidad hídrica del país. La continuidad de los procesos de conversión y transporte de agua depende, en última instancia, de una red de energía que no puede permitirse fallos, transformando la gestión técnica de subestaciones y líneas de alta tensión en un eslabón crítico que blinda la operatividad de la cadena de valor.

Por otro lado, activos de naturaleza análoga, como las líneas de transmisión, demandan técnicas de «Líneas Vivas», utilizando agua desmineralizada para realizar el lavado de aisladores sin interrumpir el suministro eléctrico. Al intervenir de forma oportuna y especializada, garantizamos que la infraestructura opere sin detenciones no programadas, evitando impactos económicos sistémicos y blindando la continuidad del suministro.

Este último proceso es vital: en zonas costeras, la acumulación de spray salino puede degradar la eficiencia de la red en pocos meses. Al intervenir de forma oportuna, se garantiza que la infraestructura eléctrica opere sin detenciones no programadas, evitando impactos económicos sistémicos y asegurando la continuidad del suministro.

Además, para mantener la operatividad de las plantas desaladoras y de tratamiento de agua más allá del cuidado eléctrico, es imprescindible integrar servicios complementarios especializados: la climatización adecuada de salas de equipos preserva condiciones térmicas óptimas para electrónica y motores; los sistemas de control y automatización permiten respuestas inmediatas ante variaciones de proceso; y el mantenimiento mecánico —incluyendo piping, bombas y líneas hidráulicas— asegura que el transporte y la dosificación del agua se realicen sin pérdidas ni fallos. Al coordinar estas disciplinas desde la etapa de diseño y con programas de mantenimiento predictivo y correctivo sincronizados, Equans minimiza paradas no planificadas, reduce riesgos operativos y protege tanto la continuidad del suministro como la eficiencia y seguridad de toda la cadena productiva.

Diseño estratégico desde la ingeniería

La clave del éxito radica en anticiparse. El mantenimiento moderno se define en la etapa de ingeniería y diseño de los proyectos, garantizando la predictibilidad para la vida útil de los activos.

«La industria desaladora y de reuso del agua exige continuidad 24/7. Considerando que hacia 2033 más del 70% del agua de la gran minería provendrá del mar, según proyecciones de Cochilco, ya no basta con un mantenimiento tradicional. La combinación de los servicios multidisciplinarios y la experiencia internacional, nos permite diseñar y operar infraestructura resilientes y sostenibles desde la fase de ingeniería, fortaleciendo la estabilidad y competitividad a largo plazo», explica Patricio Varas, Director de Operaciones Zona Norte de Equans.

Servicios críticos y continuidad operacional

Más allá del procesamiento de mineral, el agua es el fluido conductor que permite que una faena funcione: desde el enfriamiento de activos de alta potencia hasta el soporte vital de los campamentos mineros. «Intervenimos activos críticos de forma predictiva para garantizar que la infraestructura estratégica no se detenga», añade el experto.

El desafío actual de la industria es la digitalización de estos procesos. Al monitorear la salinidad y humedad en tiempo real, las intervenciones estratégicas se realizan solo cuando los datos lo exigen. Este enfoque permite que los sectores más productivos de Chile protejan sus activos críticos, asegurando el suministro continuo.

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