INTERNACIONAL

Balance de víctimas en Nepal se dispara en medio de un desastre «inimaginable»: van más de 900 muertos

La magnitud de la catástrofe provocada por un alud y la posterior crecida de las aguas en la región del Himalaya continúa aumentando. A cinco días del desastre que afectó a Nepal y China, el balance supera los 900 fallecidos y 4.700 desaparecidos.

El primer ministro de Nepal, Balendra Shah, calificó la emergencia como un desastre natural de una magnitud “inimaginable y desgarradora”, aunque aseguró que las autoridades mantienen los esfuerzos para proteger a la población y localizar a posibles sobrevivientes.

Las labores de rescate se desarrollan en condiciones extremas, debido a la presencia de grandes cantidades de barro, escombros y nuevas amenazas de crecidas que dificultan el acceso a las zonas afectadas.

Entre los rescates registrados se encuentra el de una niña de seis años, encontrada con vida el viernes bajo los escombros. De acuerdo con la policía nepalí, la menor solo tenía la cabeza visible cuando fue localizada. Actualmente se encuentra fuera de peligro y permanece hospitalizada junto a su familia.

Uno de los principales focos de búsqueda se mantiene en un túnel de una obra, donde las autoridades todavía no logran establecer contacto con alrededor de un centenar de trabajadores que podrían encontrarse atrapados.

El ejército nepalí informó que los equipos trabajan en la evacuación del agua y la remoción de escombros mediante maquinaria pesada y explosivos. También se desarrollan operaciones similares en otros túneles del valle y en sectores donde existen centrales hidroeléctricas y proyectos de construcción de represas.

Rescates se concentran en zonas de difícil acceso

Decenas de militares, policías y guías nepaleses participan de las labores de emergencia, con apoyo de especialistas provenientes de India, China y Corea del Sur.

Desde un hospital de Katmandú, un trabajador de la central hidroeléctrica Upper Trishuli, Shibu Giri, de 44 años, relató que logró escapar de la crecida. Según su testimonio, el fenómeno se produjo de manera repentina y con una fuerza similar a un tsunami.

“Fue como un tsunami, con un ruido enorme y una enorme nube de polvo”, relató el trabajador, quien aseguró que debió desplazarse hacia zonas altas para intentar sobrevivir.

En el lado chino, los equipos de emergencia enfrentan dificultades similares en el Tíbet, especialmente en el puesto fronterizo de Gyirong, donde las aguas destruyeron completamente el edificio.

Expertos y científicos atribuyen la violenta crecida registrada el miércoles al derrumbe de un enorme glaciar, fenómeno que habría transformado un río de la zona en un torrente de gran fuerza y desencadenado una de las peores tragedias registradas recientemente en esta zona del Himalaya.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba